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Otra mirada a los barrios de Les Oliveres y Can Franquesa

El taller de primavera 2016 en Santa Coloma de Gramenet, en el área metropolitana de Barcelona.

La situación social, económica y ambiental de nuestro tiempo requiere una revisión de nuestros modos de habitar. Las ciudades actuales han sido construidas progresivamente, en diferentes momentos. Por esta razón la vida útil de muchas de esas construcciones ha sobrepasado sus requerimientos originales ya que nuestra sociedad, así como nuestra manera de habitar, se encuentra en permanente cambio. Es por esto que se requieren otras miradas que permitan adaptar el entorno construido a nuevas y cambiantes demandas. 

Por otro lado, cada vez es más evidente que estamos en un momento que exige un cambio en la relación de nuestra sociedad con el medio. El desarrollo urbano ha exigido recursos de manera constante hasta el punto de su agotamiento, especialmente de aquellos recursos no renovables como es el caso de los combustibles fósiles. Atendiendo a esta situación, el máster tiene como objetivo generar visión y herramientas para la transformación del metabolismo social hacia la sostenibilidad, esto es, cambiar la relación de nuestra sociedad con el medio entendiendo que esta relación es hoy en día destructiva, insostenible.

Este objetivo se plantea interviniendo sobre la ciudad, entendiendo que es un punto de elevada densidad de los flujos materiales, tanto como un lugar con una elevada percepción social, con mecanismos de manejo e intervención sobre el espacio público y sobre las infraestructuras que soportan aquellos flujos.

 

Habitabilidad

Entendiendo que una de las consideraciones esenciales de sostenibilidad es el cierre de los ciclos materiales en los procesos de satisfacción de las necesidades sociales y que una de las necesidades satisfechas por el espacio construido es la habitabilidad, el máster se plantea como objetivo el estudio de los procesos y sistemas urbanos ligados a la producción de la habitabilidad.

En este sentido, la habitabilidad propuesta por el máster se caracteriza por tres aspectos. En primer lugar, parte de la habitación y se extiende hasta el espacio público. En segundo lugar, considera la habitabilidad como una demanda de las personas y no de los espacios, según los perfiles de usuarios y la diferenciación del tipo de servicios públicos. Y finalmente, tiene en cuenta y evalúa los recursos implicados en su producción. 

El taller de proyecto

A partir de estas consideraciones, el taller de proyecto del MISMeC ha desarrollado un ejercicio académico en los barrios de Les Oliveres y Can Franquesa del municipio de Santa Coloma de Gramenet, en el Área Metropolitana de Barcelona, en estrecha colaboración con el Ayuntamiento, las asociaciones de vecinos y los propios habitantes de los barrios.

Auditoría

Para poder tener una idea clara y cuantificable de los parámetros de la habitabilidad existente, se recopilan datos considerando diferentes escalas, desde la habitación hasta el espacio público, así como del uso actual de recursos asociados a dicha habitabilidad. Desde la determinación de los perfiles de hogares existentes y de las necesidades de sus componentes, se realiza una recogida de datos sistemática sobre la edificación, el espacio público y los equipamientos disponibles, incluyendo datos sobre la situación económica y social de los hogares, el estado de conservación de las edificaciones y su comportamiento energético, el estado y uso del espacio público, así como el uso y consumo de los equipamientos y servicios urbanos.

Diagnosis

Con los datos obtenidos se ha elaborado un diagnóstico de la habitabilidad actual en ambos los barrios. Además de la consideración de situaciones normativamente definidas como insuficientes, se han determinado también las condiciones de habitabilidad a diferentes escalas —desde la habitación, la vivienda y el bloque hasta la relación con la ciudad— referidas a las necesidades de las personas, así como las posibilidades de mejora. Se han establecido parámetros de comparación con otros barrios y otras ciudades, gracias a la encuesta de condiciones de vida. Se ha determinado la vulnerabilidad a la pobreza energética y alimentaria. Finalmente, se ha tomado en consideración la huella de carbono de los diferentes tipos de habitante para satisfacer sus necesidades, incluyendo el acceso a los equipamientos públicos.

Estrategia de intervención 

Se ha definido una estrategia para responder a las demandas y potenciales detectados. En base a esto se han establecido unas líneas de actuación que permitan dar paso a intervenciones en los barrios. Desde la diagnosis, se han analizado las posibilidades de intervenir sobre los barrios —edificios, espacio público, equipamientos, servicios— para mejorar la habitabilidad desde las oportunidades y el potencial diagnosticados, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de los recursos no renovables. Esta estrategia ha permitido articular las diversas posibilidades de intervención a través de detonadores, es decir de intervenciones socialmente aceptadas y con acceso a financiación pública o privada, que permitan generar sinergias y mejoras en los diferentes planos que determinan la habitabilidad —la calidad de vida— de los habitantes del barrio. 

Propuestas de actuación

Definida la estrategia y las líneas de actuación, se establecen las acciones concretas para la mejora de la habitabilidad,
valoradas y justificadas a través del impacto sobre la habitabilidad, el impacto sobre la reducción de recursos no renovables y la viabilidad técnica, económica y social de la propuesta. Como parámetro de referencia el taller utiliza las de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso de combustibles fósiles, sin que ello implique que no se consideren otros recursos claves en la habitabilidad tales como el agua, la materia orgánica y otras fuentes de energía.

Las propuestas se concretan en seis puntos: la adaptación de ascensores, una nueva entrada a través de galería, un abrigo para el bloque, la reconexión entre edificios integrada en una plataforma única, la introducción de un paisaje productivo y su integración como parte de un sistema verde. Estas propuestas abarcan diferentes escalas que van desde el interior de las viviendas hasta el funcionamiento de los barrios y su relación con el entorno urbano y el paisaje, tal como se ha remarcado en la presentación pública que el taller ha realizado ante los vecinos, técnicos y políticos que han participado en el proceso, obteniendo así un último retorno del trabajo realizado.

Pobreza energética

Conviene detenerse en la cuestión de la pobreza energética, pues es fundamental para entender la calidad de vida dentro de las viviendas de los barrios analizados. Usualmente se considera el potencial de la vivienda para permitir diferentes grados de confort, sin embargo una de las consideraciones que pocas veces se toma en cuenta es que la vivienda puede producir afectaciones a la salud de sus ocupantes si las condiciones interiores no son las adecuadas. Para la detección de este riesgo de vulnerabilidad, en el taller se consideran las condiciones económicas de los hogares, sus consumos energéticos y la eficiencia energética de las viviendas.